¿Qué hacer ante las adversidades?

Lic. Gonzalo Avelar

Para empezar con este bonito contenido, quiero que nos pongamos a pensar por un momento en qué significa la vida para cada uno de nosotros. ¿Cómo ha sido la vida hasta hoy con usted?.

 

Estamos viviendo en tiempos en los cuales nos hemos acostumbrado a quererlo y a tenerlo todo fácil y por eso, a algunos de nosotros  ya no nos gusta sacrificarnos, ya no nos gustan las cosas difíciles.

 

Por ejemplo, si usted tiene que ir a algún lugar, ¿qué prefiere: caminar o tomar un medio de transporte?. Usted prefiere mejor tomar el medio de transporte, por aquello de evitar la fatiga, ¿no es cierto?.

O si usted tiene la opción de comprarse un televisor de aquellos antiguos, de aquellos que usted tenía que cambiar de canal manualmente, o un televisor a control remoto, ¿cuál compraría?. Usted compraría el televisor a control remoto, ¿verdad?. ¿Por qué lo haría?. Ah, porque es más cómodo y más fácil y también para evitar la fatiga o la complicación. Y así, nosotros en la vida vamos escogiendo entre las opciones que se nos presentan más fáciles, cosas que nos implican menos sacrificios, menos esfuerzos, menos complicación, y quisiéramos que así fuera todo en la vida.

 

Jesucristo nos dice en el Evangelio de San Juan capitulo 10, versículo 10: “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”. Jesús es de la opinión que el ser humano debería vivir feliz, que el ser humano debería vivir una vida en abundancia; pero, esta vida feliz y en abundancia no quiere decir necesariamente sin problemas, ni dificultades, ni sacrificios. Nosotros hemos podido observar, a través de la historia, que los sacrificios son necesarios para la salvación del mundo, que las dificultades son necesarias para aprender nuevas cosas, que los problemas son necesarios para inventar soluciones; por lo tanto, las adversidades son parte de la vida, son parte de esta felicidad que Dios quiere para con nosotros.

 

Si usted se siente feliz, si usted ahorita se siente alegre, si no esta pasando por dificultades o problemas, ¡qué bueno!, alégrese y dele gracias a Dios. Pero, puede ser que tarde o temprano, venga la dificultad; puede ser que tarde o temprano, venga la adversidad, la enfermedad o algún accidente. Pues bien, cuando eso suceda no se extrañe ni se asuste, sino, al contrario, dele gracias a Dios tambien por ello y aprenda a vivir feliz aun en las adversidades y aprenda a tener una actitud positiva aun ante los problemas o las pruebas.

 

Por eso es que quiero desarrollar este tema para darle unas pautas a seguir cuando usted esté pasando por alguna adversidad. Y si usted hoy esta pasando por un problema, por una necesidad, por una situación difícil, pues qué bueno que hoy le llega este tema como anillo al dedo. Así es que ponga mucha atención y tome nota de lo que vamos a hablar.

 

¿Qué es lo que nos hace no poder estar felices en los momentos de adversidad?.  Pues bien, quiero decirle que lo que nos impide ser felices en los momentos difíciles no son, ni los problemas ni es la enfermedades, sino que es  su actitud. Y para eso yo quiero hablar de tres cosas que tienen que ver con  la actitud.

 

a) Los apegos.

Jesucristo nos decía: “Ahí donde esté tu tesoro, ahí estará tu corazón”. Si usted se apega a las cosas de este mundo, si usted se apega a una casa, si usted se apega o se aferra a una persona, si usted idealiza a alguien eso tarde o temprano le va a causar sufrimiento; porque esa cosa o esa persona de un momento a otro le puede defraudar o la puede perder. Aferrarse a las cosas, volverse dependiente emocionalmente de una persona o idealizar a una persona, nos trae infelicidad.

 

Entonces, si usted quiere evitar sufrir innecesariamente ante una situación difícil, procure desapegarse, procure no volverse dependiente, trate de no idealizar a nadie.

 

b) Los afanes.

Afanarse es obsesionarse o interesarse demasiado en los quehaceres cotidianos, en un trabajo, en el estudio, en una carrera profesional, en un proyecto, en una empresa, etc. Una persona se afana cuando se stressa por una situación, cuando trabaja demasiado, cuando estudia demasiado, cuando hace demasiado deporte, etc.

 

c) Las preocupaciones.

¿Qué es la preocupación?. Es ocuparse antes del tiempo en algo. Preocuparse es obsesionarse con pensamientos negativos acerca de cosas pasadas o acerca de lo que pueda suceder en el futuro; es obsesionarse con pensamientos negativos a cerca de lo que pueda pensar la gente de usted.

 

Quiero presentarle a continuación una fórmula que a mí en particular me ha servido mucho para no dejarme afectar por las situaciones adversas.

E          + R             = Re

Evento + Reacción = Resultado.

 

Lo que esta fórmula nos quiere decir es que dependiendo de cuál sea la reacción que uno tenga ante un evento determinado, así serán los resultados obtenidos. Todos queremos resultados positivos, sin embargo, nuestras respuestas ante los eventos que se nos presentan casi siempre son negativas.

 

Bueno; el evento es algo impersonal, es algo que yo no puedo controlar. Por ejemplo: un accidente automovilístico, el incendio de mi casa o que me quiten el trabajo, son eventos que yo no busqué, ni los provoqué, pero sucedieron. ¿Qué puedo hacer con esos eventos?. La respuesta que yo dé ante esos eventos, ante esas situaciones es lo que me va atraer un resultado positivo o negativo. Si mi reacción es de enojo, es de molestia, es de violencia, entonces el resultado va a ser un resultado negativo. Pero si mi reacción o mi respuesta es de aceptación, como por ejemplo, decir “Gracias a Dios por esto, a lo mejor va hacer de bendición para mi”, entonces los resultados serán favorables.

 

Como puede ver usted, su forma de interpretar la situación dificultosa eso puede cambiar su actitud hacia la vida y así permitirle ser feliz aún ante las adversidades. Por lo tanto, con el fin de ayudarle a usted a responder positivamente ante cualquier evento adverso que se le presente quiero compartir con usted a continuación 7 ideas, es decir, 7 principios importantes.

 

1.- Si otros han podido yo también puedo.

Recuerde que usted no es el único que atraviesa por esta clase de dificultad. Otros ya antes han pasado por estas mismas pruebas y las han podido superar. Por lo tanto, si ellos han podido usted también podrá.

 

2.- Esto también pasará.

Recuerde que nada es eterno a parte de Dios. Todo en este mundo tiene principio y fin. Por eso la misma Biblia dice: “Todo pasará, más mi palabra no pasará”. Por lo tanto, esa enfermedad, ese problema, esa dificultad, ese sufrimiento… también pasará.

 

3.- Todo tiene un propósito.

En esta vida nada sucede por casualidad; todo lo que nos pasa tiene un propósito. Por lo tanto, su tarea es descubrir qué puede aprender usted de esta experiencia, o sea, qué de bueno tiene esto para usted.

 

4.- Ofrecer su sufrimiento.

Si cada sufrimiento, cada dolor o cada molestia que nos causan las situaciones adversas, los ofreciéramos a Dios como un sacrificio a favor de alguna causa justa, entonces nuestras penas no serían en vano; es decir, esos sufrimientos, esos dolores y esas molestias tendrían un significado.

 

5.- Todo tiene solución.

Recuerde que Dios no le dará un sufrimiento que usted no pueda resistir, ni le pondrá un obstáculo que usted no pueda salvar ni le hará enfrentar problemas que no tengan solución. Todo problema tiene en sí mismo la solución y sino la tiene, ya no es problema y por lo tanto, ya no merece que nos preocupemos por el.

 

6.- Solidarícese por los que sufren.

Ayudar a otros que estén pasando por pruebas similares o peores que las nuestras siempre es estimulante porque nos permite darnos cuenta que no somos los únicos que sufrimos y más aún,  que hay personas que están sufriendo más que nosotros.

 

7.- Dar gracias a Dios por todo.

El aprender a dar gracias a Dios por todo, incluyendo aquellas situaciones adversas, nos permite fortalecer nuestra actitud de aceptación, tomando en cuenta que Dios es capaz de sacar ventaja hasta de las cosas más negativas.

 

Para concluir quiero invitarle a que repita en voz alta la siguiente declaración:

“Yo declaro que este día será el día más feliz de mi vida. por lo tanto, pase lo que pase yo seguiré siendo una persona feliz. Por eso hoy yo no permitiré que nada ni nadie me robe la felicidad que Dios me ha dado”.

Le recomiendo que al comenzar cada día proclame en voz alta esta declaración y prepárese para disfrutar de un día espléndido.

 

 

1 Corintios 10. 13:

“Las pruebas que ustedes sufren, son iguales a las que sufren todos los demás. Pero pueden ustedes confiar en Dios, pues Él no dejará que tengan más pruebas que las que puedan soportar. Por el contrario, cuando venga la prueba, entonces Dios les dará también la manera de salir de ella, y así podrán soportarla”.

 

 

Juan Gonzalo Avelar

(Psicólogo, conferencista y consejero familiar)

Leave a reply

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>